viernes, 27 de diciembre de 2013

Capitulo 196

Cuenta Pau

Ultimo día, después de tanto tiempo llego el momento de despedirnos de este hermoso país, de esta hermosa ciudad, de estos hermosos momentos que pasamos acá con todos. Era momento de despedirnos de nuestro viaje de egresados, y poder continuar nuestro camino con lo poco que quedaba para comenzar una nueva vida.

Nostalgia, tristeza, y felicidad me rondaban por el cuerpo. Fue el mejor viaje que hice en toda mi vida, y creo que va a ser el mejor por siempre, él que nunca me voy a olvidar. Tenía ganas de que nunca se termine, quería quedarme acá por siempre, pero también muy en el fondo necesitaba volver a mi casa, al colegio, y poder rodearme de mis cosas, de mis momentos, de mi todo.

Nos quedaba la última excursión, la que estuve esperando desde que llegue acá. Conocer la “Fontana de Trevi”.  Como todos estos días que estuvimos acá, me levantaba con esa sonrisa y con esas pilas, esa chispita de querer levantar a todos, y no esperar más para poder ir a recorrer lo que nos tocaba ese día.  Como la noche anterior nos la habían dado libre, con los chicos nos fuimos a recorrer un poco la cuidad, y nos dedicamos a comprar los recuerdos y regalos, o ropa que quisiéramos, obviamente que eso fue de parte mía y las chicas, mientras que los chicos se habían ido a tomar algunas cervezas al bar de la esquina.

Nos habíamos recorrido algunas tiendas, y después de obtener lo que quisimos, volvimos hasta donde estaban los chicos, que después de haber cenado una rica pasta bien italiana nos volvimos para el hotel. Ese día también nos habían dejado dormir con quien quisiéramos, pero con la condición de que no haríamos nada extraño, y ese extraño era obvio que se referían a que no querían escuchar gritos de placer, ni mucho menos llevarse una sorpresa en cuanto regresemos a Buenos Aires. 
Muchos de ellos no hicieron caso a ese pedido, se escuchaba en muchas habitaciones ruiditos para nada agradables, mientras que en la nuestra solo era amor, y paz.

Los chicos nos habían dejado la habitación para nosotros solos, y gracias a eso pudimos tener una noche tan romántica como solo Pedro y yo podemos lograrla. Habíamos hecho el amor con tanta pasión, con tanto amor, con tanto cariño. Debió ser una despedida de lo que nos quedaba en este lugar.  Y ahora, ya siendo de mañana, me encontraba despierta, acariciando las facciones de su rostro para despertarlo, y poder bajar de una buena vez a desayunar y luego partir directo a la fontana de Trevi.

Costo un montón despertarlo, no había forma que se moviera de su lugar, o que abriera aunque sea un poquito sus ojos. Me senté arriba de él, y después de darle unos cuantos besos por todo su pecho y toda su cara, note como sus manos me tomaban de la cintura, y me giraba, haciendo que el quedara arriba mío, para decirme:
Pedro: Mmmm, que lindo que es levantarse que es despertarse así!!!. Buen día mi amor! Veo que te levantaste de muy buen humor, y demasiado mimosa!!
Pau: De muy buen humor!!

Me acerque a su boca para besar sus labios, y le dije:
Pau: Hola lindo!!
Pedro: Hola (beso mis labios)
Pau: Vamos a levantarnos!!. No quiero seguir perdiendo tiempo, quiero salir ya!!!
Pedro: Ahhh, ya sé por qué tanto entusiasmo!! Hoy íbamos a ver la fuente!!
Pau: Fontana de Trevi se llama!!
Pedro: Bueno, eso!. Dale, vamos antes de que nos quedemos sin desayuno que tengo un hambreeeeee!!!
Pau: Aii sí, yo también muero de hambre!!
Pedro: Y claro, como no vamos a tener hambre si gastamos nuestras energías en la noche de anoche!!!. Cada día mejor Chaves ehhh!!!
Pau: Cállate!!!
Pedro: Es la verdad!! Me encanta como te moves!!. Tus caderas toman una posición, que HAYY DIOSSSS, ES LO MAS!!!
Pau: Basta Pedro!!. Mejor vamos que ya es tarde!!!

Nos levantamos, y luego de cambiarnos, e higienizarnos nos fuimos para el comedor, donde ya la mayoría estaba desayunando. Nos sentamos junto a los chicos, y mientras desayunábamos, hablábamos de lo que nos quedaba hoy. El último día para disfrutar.

Una hora después….

Frente a esa enorme fuente. Rodeada de gente de muchos países, todos admirando la misma cosa, esa preciosidad que nuestros ojos tenían en frente. Fotos de acá, fotos de allá. Nuestra foto con Pedro, la foto con los chicos, y la foto con todo el curso completo, más los profesores. Tirar la moneda y pedir el deseo, esa típica costumbre o leyenda que tiene ese lugar.

Cerrar mis ojos, y pensar que es lo que más quiero, pero inmediatamente volver abrirlos y preguntarme: Que es lo que quiero???, que es lo que más deseo??. Dudo ante mis pensamientos, no sé qué es lo quiero. No sé si, tener una vida común y corriente?? Un padre más atento??, una madre que me escuche??, o seguir con mi vida de hasta ahora??, tener a mis amigos, a Pedro??...

Vuelvo a cerrar los ojos, los aprieto bien fuerte, y vuelvo a pensar que es lo que quiero, pero nada de lo que pienso me hace estar segura, así que simplemente guardo la moneda en mi bolsillo y me retiro de enfrente de la fuente. No quiero nada, nada de lo que pensé, ni tampoco de lo que espere, simplemente quiero volver a mi casa, a mi cama y llorar sola, como siempre lo estuve.


LEAN EL SIGUIENTE…

No hay comentarios:

Publicar un comentario