Cuenta Pau
Los días pasaban, exactamente seis días pasaron, y tal como lo dijo Pedro ni se me acerco, y yo que pensé que pensé que vendría hablarme al otro día como lo hace cada vez que peleamos. En realidad ni se porque peleamos, bueno si, por mi maldito mal humor, por no ser capaz de decirle lo que me pasaba, el porqué de mi reacción. Me hice como la que no pasaba nada, me levante de la cama, y me fui a cambiar, tendría que ir a clases, aunque tenía más ganas de quedarme en cama, no me sentía muy bien, y no quería tener que aguantarme nada. Últimamente me la paso de mal humor, y hasta a mí misma me cansa eso, no puedo ni sonreír que ya algo me molesta.
Mientras me dirigía a donde tenía el uniforme, pase por el gran espejo, ese que trate de esquivar durante todos estos días. Seguía viéndome más gorda, y más floja de todos lados, quería volver a ser yo, quería volver a ser esa Paula, la que admiraba su cuerpo, la que se encantaba cuando s miraba n el espejo, y se decía a si misma lo hermosa que era, y si mi ego era muy alto, pero me ayudaba muchas veces a superarme a mí misma, aunque otras veces me jugaba en contra. Hoy ese ego no existía, hoy estaba esa Paula asquerosa, horrible, que no soportaba que nadie la mire, ni mucho menos la toque.
Tenía ganas de llorar, de gritar, de tirarme en la cama, y no levantarme de la cama hasta no sentirme bien conmigo misma. Todo estaba en mi contra, nadie me entendía, ni tampoco quería que lo hiciera, pero sí que me acompañen en este dolor tan feo para mí, un poco exagerada, lo sé, pero en sí, era un dolor muuuuy feo. Me termine de cambiar, maquillar y cambiar, y salí rumbo al salón. Mientras caminaba, notaba que todo me miraban, o me miraban posta, o me sentía perseguida yo??, no, todos me miraba. Notaran mis celulitis??? Será que tengo la pollera tan arriba que se me ven las cositas en mi cola???.. Aiii noo, que horror, me tendría que haber puesto el pantalón. Quiero llorarrrrrr…
Caminaba para atrás, para que nadie me vea, para que nadie note mi inseguridad. Mientras caminaba para atrás, lo hacía sin mirar, y pum, con quien me choque??, o mejor dicho a quién me lleve puesto??, si, a Pedro, que hace casi una semana no nos hablábamos. Él estaba sonriente con los chicos, como si no le importase que no nos habláramos, y eso me dolió, que ya no le importó que no es capaz de hablarme??
Casi me caigo, pero él me tomo de la cintura para que no lo hiciera. Nos miramos por unos cuantos segundos a los ojos, pero enseguida el bajo la mirada, me soltó y siguió caminado. Algo más doloroso que su indiferencia??, nada, nada más horrible que eso. Entre al aula, me senté en mi lugar a esperar que venga el profesor de química, según dijo la clase pasaba hoy iríamos al laboratorio hacer algunos experimentos.
Mezclar cosas y eso seguramente, cosa que no me importaba en lo más mínimo, pero si quiero aprobar lo tengo que hacer. Puse mis manos en el banco, y apoye mi cabeza en ellos, cerré los ojos y mi mente empezó a volar, de tanto que lo hice, no me di canta que el profe ya había llegado, y todos ya levantándose de su lugar están dirigiéndose a la puerta.
Me pare, y empecé a caminar. Había grupos formados, y como era de esperarse, las chicas estaban en la mesa de los chicos. Me llamaron y no me quedo otra que decir que sí. No quería compartir mesa con Pedro, no sé porque, pero no quería, pero a mis amigas no podía dejarlas colgadas, y mucho menos decirle que no. Me puse del lado contrario donde estaba el, y agarre uno de los tubos de ensayo, le puse un poquito de bicarbonato de sodio, mezclado con agua, y nos hizo meterle un pequeño clavito, supuestamente era para ver en cuanto se oxidaba, ya que el tema era la oxidación.
Una cagada eso que estábamos haciendo, pero al menos me mantenía fuera de los pensamientos. Anotamos en un grilla, los minutos que tardo, y seguimos haciendo combinaciones, con distintas cosas que había ahí.
La hora termino, y teníamos recreo. Yo salí primera, y me fui directo al baño, tenía ganas de llorar, no sé porque. Me encerré en el último baño, me senté en el piso, abrazando mis piernas y mis lágrimas empezaron a salir, una tras otra, era imposible frenarlas. Estaba largando todo lo que tenía guardado desde que me levante. En este momento me odiaba a mí misma, odiaba lo que era, odiaba todo lo que me rodeaba.
El timbre volvió a sonar, indicando la finalización del recreo, pero yo no podía ni pararme, no tenía ganas ni ánimos de nada. Seguía llorando en silencio como lo hacía siempre, y eso me trajo recuerdos de mi niñez. Porque siempre todo tenía que llevarme a esos momentos, en donde todo me pasaba, todo me afectaba, no había una noche que no llorara???. Necesitaba tanto un abrazo de pedro en estos momento, pero sabía que no iba a ser posible, él no iba a venir a dármelo, y todo por mi culpa, por no ser capaz de decirle lo que me pasaba.
Seguí en la misma posición, hasta que sentí que la puerta se abrió de par en par, y por poquito no me pego. Levante la vista, y ahí estaba el, siempre tan lindo, tan perfecto, tan sábelo todo?? Como sabe que estoy acá??, que necesitaba de el?
Se agacho, y me dijo:
Pedro: Sentí que me necesitabas, y que quiera un abrazo puede ser???
Sin decirle nada, me levante, y lo abrace con todas mis fuerzas, y en sus brazos termine de derrumbarme. Termine de soltar todo lo que aún quedaba guardado en mi interior.
El me abrazo aún más fuerte de lo que ya lo hacía, y me acariciaba el pelo, y entre caricias, me dijo:
Pedro: Que te está pasando mi amor??, porque me gritas, me ignoras, y ahora lloras??
LEAN EL SIGUIENTE…
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