Cuenta Pau
Sus besos recorrían todo mi cuerpo, sabía que era lo que necesitaba. Mis manos bajaron al borde de su remera, y empecé a subírsela de apoco, hasta terminar sacándosela. Mis manos se posaron en su torso ya desnudo y lo recorría, acariciándolo, disfrutando de el cómo lo hacía cada vez que lo tenía así.
Yo ya estaba desnuda, pero el aún seguía con ropa, así que solo era trabajo para mí, para Paulita Chaves. Mis manos volvieron a bajar, esta vez posándose en la cintura de Pedro, buscando los botones de su pantalón, e ir desabrochándolo muy lentamente, pausadamente, hasta que al fin se lo desprendí, y el pantalón cayó. Él se lo quito ayudándose con sus propios pies, luego de que se haya sacado las zapatillas.
Solo le quedaba su bóxer, solo una prenda nos impedía entregarnos en la unidad, y formar un solo cuerpo, un cuerpo donde demostraba todo el amor más dulce y verdadero. Un cuerpo que mostraba la pasión que ambos sentían.
Baje su bóxer, haciéndolo quedar desnudo, al igual que yo lo estaba. Me acerque a su oído y le dije:
Pau: Quiero que me vuelvas hacer tuya, te extrañe tanto mi amor!!
El solo me beso, y me levanto, haciendo que mis piernas rodeen su cintura. Camino en dirección para atrás, haciendo que caigamos en el sillón. El sentado y yo con mis piernas en sus costados. Nos besábamos, besos en el cuello, en la boca, hasta en la punta de la nariz. Aun no sentía su excitación, no sentía a Pedrito, así que seguí besándolo, y acariciando sus partes, tenía la necesidad de sentirlo, quería volver disfrutar de él. El devoraba mi cuello, lo mordía, lo succionaba, sentía como mi intimidad ya estaba totalmente mojada, como me excitaban sus esos en el cuello, en las orejas, y que sus manos recorrieran adentro de ella.
Mis manos jugaban con Pedrito, lo quería calentar a tal punto que me pidiera que no lo haga más. Quería torturarlo un poco, quería que se caliente más de la cuenta, para así poder disfrutar aún más de lo que hace una semana no hacíamos. Quería recuperar el tiempo perdido, quería disfrutar de él.
Pedro quito mis manos de amiguito, haciendo que quede libre y que cualquier cosa pasara ahí. Empezó a frotar a pedrito contra mi intimidad, lo hacía entrar pero solo la puntita, para después volver a sacarlo, y volver a repetir la acción nuevamente.
Quería que entre ya mismo, lo necesitaba adentro mío, que me haga vibrar, gritar, temblar. Me levante de sus piernas, y guiándolo a las escaleras hice que bajáramos, para terminar lo que estábamos empezando en la cama. Nos acostamos en la cama, el sobre mí, y siguió con sus caricias, siguió con sus amagues de entrar pero no lo hacía.
Agarre la cosa de Pedro y la apreté con todas mi fuerzas. No quería que siga con esos amagues, ya me estaba volviendo loca. Estire mi mano a mi mesita de luz y saque un forro, ahora ya no existían las pastillas, ahora este era el único método para cuidarnos. Abrí con mis dientes el paquetito tratando de que no se rompiera el forro, y una vez que lo tuve en las manos, se lo di para que se lo coloque.
Unos minutos tardo en ponérselo, y una vez con eso puesto entro en mí. Fue una sensación rara, hace mucho que no lo hacíamos con algo entre medio, no era lo mismo que hacerlo sin, pero aun así no podía negar lo que sentía.
Entro de prepo, de golpe, muy brutalmente, pero era lo que necesitaba. Mi cuerpo ya lo necesitaba, pedía a gritos que me invistiera, que me haga suya. Ni bien entro se quedó quito, haciendo que su amiguito se adueñara de todo lo mío, haciendo que crezca aún más adentro, y que lo sienta.
Empezó a moverse, despacio. Mis piernas rodearon su cintura, y lo atrajo más a mi cuerpo, necesitaba sentirlo aún más, necesitaba que se sienta completo. Sus vaivenes empezaron acelerarse, empezaron a ser mas rápidos, y un poco dolorosos, sentía que estaba en lo profundo de mi ser, estaba tocando mi punto máximo, y me estaba haciendo sentir lo que quería sentir.
Ambos nos movíamos a la par, a la misma vez, al mismo compas. No quería parar, quería seguir moviéndome, quería seguir sintiéndolo, pero no separamos solo un poco para cambiar la posición.
Antes de seguir, nos dimos cuenta que la cama hacia mucho ruido, así que decidimos bajar el colchón al piso, para poder movernos sin ningún impedimento, y una vez en el suelo, volvimos a lo anterior.
Me hizo abrir las piernas, y apoyar una sobre su hombro, mientras que la otra quedaba a uno de sus costados sobre el colchón. Él se posiciono en el medio de mis piernas, arrodillado, mientras que Pedrito apuntaba directo a mi intimidad. Se acercó más a mí, y lo metió. Hizo que pegara grito, fue lo más sentir eso, sentirlo se esa manera era como más intenso. Nos movíamos, rápido y mucho más rápido. No podía callar mis gritos, y él tampoco podía callar los suyos. La habitación estaba inundaba de placer, de excitación.
Bajo mi pierna de su hombro, e hizo que las abriera nuevamente para él, y volvió a investirme, a introducirse en completo adentro mío, moviéndose sin parar.
Dejo de moverse y salió de mí, pero cuando lo hizo, se dio cuenta que el forro se
había roto.
CONTINUARA….
Hola!!.. Perdón por la hora, pero tuve varias interrupciones para poder escribir, mi perrita que me cago mordiendo, mi mama que me hablaba cada dos segundos, y mi dolor de cabeza que tengo desde ayer, gracias al resfrió que me pegue!!!
Bueno, acá les dejo 4 capítulos que espero que les guste!!.. Me sentí tan identificada con los primeros capítulos cuando los escribí, que me dieron ganitas de llorar, pero no lo hice.. jajaja
Espero les hayan gustados, y si quieren saber cómo sigue comenten, así mañana subo uno más!!! Pero comenten pleasee quiero saber que les parece y tiren ideas si es que tienen!!.
Gracias por leer y por los comentarios!!!
Besos!!
Mica