miércoles, 12 de noviembre de 2014

Capitulo 238

Cuenta Pau

De un momento para otro deje de llorar. Trate de blanquear mis pensamientos. Llorar no iba a cambiar nada de lo que estábamos destinados a enfrentar. Ahora me pregunto, porque a nosotros? Me sentía enojada conmigo misma, pero este bebe (mientras me tocaba la panza) no tiene la culpa, no tiene nada de culpa.

Trate de tranquilizarme, de respirar, de poder decir alguna palabra. No pude. Sentía que la respiración estaba volviendo a mis pulmones, y mis pensamientos comenzaban aclararse. Mire a Pedro y note el miedo en su mirada, la desesperación de no saber cómo enfrentar esto, igual que yo. Tome el impulso de abrir la boca, pero él se me adelanto.

Pedro; Sé que somos pendejos, sé que tenemos una vida por delante, sé que esto nos es fácil, pero también sé que voy a poder cuidarlos. Sé que te amo y que nada en el mundo va cambiar esto. Sé que nos mandamos una cagada, que se nos va a cortar muchas cosas, pero que a la vez nos va a dar los mejores momentos de nuestras vidas. No es lo que esperaba en este momento, y sé que vos tampoco, pero que vamos hacer? Si vino ahora es porque el destino lo quiso así, y por eso lo acepto, y me pone muy feliz saber que a pesar de que seamos inmaduros y que no podamos cuidarnos a la perfección nosotros mismo, sos vos con quien estoy compartiendo esto.

Pedro hablaba y yo lloraba. Esas lágrimas que habían desaparecido hace un momento, volviendo a mis ojos, y caían una tras otra.

Pedro; No llores mi amor, no llores por favor
Pau; Pero que vamos hacer Pedro?
Pedro; Vamos hacer lo mejor para que nuestro bebe tenga lo que necesite, lo importante ya lo tiene
Pau; (Mientras me limpiaba las lágrimas) Y que es lo más importante?
Pedro; El amor de papa y mama

Horas más tarde...

Salíamos de la clínica. Por suerte ya estábamos calmados los dos, y podría decirse que felices. Todavía la sorpresa no se nos había ido, pero la aceptación empezó apoderarse de nosotros. Los señores que nos habían ayudado en el aeropuerto seguían esperándonos, y después de darle la noticia del embarazo, y felicitarnos se fueron con la promesa de reencontrarnos en Bs As. Eran las primeras personas que lo sabían y lo tomaron a bien, pero cuál sería la reacción de nuestros amigos, de nuestras familias, de mi papa? No quería pensar, mejor me calmo y vuelvo a la actitud de hace momentos atrás. Subimos a un taxi, y le dimos la dirección del hotel donde nos quedaríamos, con Pedro habíamos llegado a la decisión de que no nos volveríamos, íbamos a tomar estos días no solo como unas vacaciones, sino como unos días para poder pensar y reflexionar.

Llegamos al hotel, nos registramos, y nos llevaron a nuestra habitación. Al fin paz, tranquilidad y sentirme como si estuviese en casa. Pedro traía las valijas, las dejo en un costado, se acercó y me pregunto;
Pedro; como te sentís amor?
Pau; Ahora que estamos acá, mejor. Me voy a dar una ducha, necesito relajarme

El solo asintió, quizá soné media dura, pero las palabras me salieron así. Entre al baño, abrí el grifo de la ducha y después de que el baño se llenó de vapor, me desnude y entre. Deje que el agua recorriera mi espalda, mojara mi pelo, y llore, llore por todo el cambio que mi vida acaba de tener, por esta hermosa noticia, pero que el miedo me aterrorizaba. Apoye mi espalda en la pared, y poco a poco se fue deslizando hasta quedar sentada en el piso hecha un bollito. Ya había empezado aceptar todo esto, ya estaba como lo principal en mi vida, cuidar de una personita tanto mía como de Pedro, pero si me transformaba en mi mama?, si me volvía como ella y terminaba siendo una mierda? Yo no quería ser como ella, nunca se me pasaría por la cabeza abandonar a mi bebe, nunca.

Seguía llorando, trate de aguantarme los sollozos que estaba produciendo, no quería que Pedro se entere. Necesita llorar sola, pero también necesitaba ese abrazo que solo el sabia darme, necesitaba ese apoyo, esas palabras y volver a escuchar que todo estaría bien. Apreté mas mis piernas hasta mi pecho, tratando de encontrar ese resguardo que necesitaba, hasta unas manos me rodearon, y apretaron fuerte, y sin dudas era el, el único que podía estar en estos momentos, el único que necesita, mi único amor. Tenía a Pedro, rodeándome con sus brazos, besando mi cabeza, no decía nada solo el silencio rondaba la habitación.

Levante mi cabeza, mirándolo a los ojos y le dije;
Pau; Prometeme que va a estar todo bien, prométeme que nunca me voy aparecer a mi mama, por favor prométemelo Pedro.

El me miraba, acariciaba mis brazos, y después de darme un beso en la mejilla me dijo;
Pedro; Te lo prometo mi amor, te lo juro por mi vida que todo va a estar bien y que vos no te vas a parecer en nada esa mujer, te lo prometo

Bese sus labios, esa paz, la paz que necesita, la que solo él podía darme, con esas simples palabras, con esa promesa, volvieron a mí.

Continuara...


Bueno, acá les dejo un capitulo. Ya sé que seguramente les parece aburrido quizá que sea así de tranqui, pero no puede todo ser sexo, va por ahí sí, pero hay partes donde necesito que sean así para que después se venga lo otro que sé que muchas quieren. Comenten les parece?, y ya en los próximos capítulos empiezo con los capítulos hot donde varios comentarios recibo, y espero que los vuelva a tener, pero déjenme terminar con estos capítulos donde todo cambio. Tengo pensado terminarla pronto, pero ya tengo en mente y escritos unos cuantos capítulos de otra nove, que cuando termine esta subiré, y van a ser así como la trama que les gusta. Comenten porfisssssssss.. Mica

5 comentarios:

  1. Me encantó, que lindo que vayan a ser papas!!!

    ResponderEliminar
  2. Para nada me pareció aburrido este cap, al contrario, creo q es necesario. Muy tierno.

    ResponderEliminar
  3. Muy lindo! y si una novela tiene que tener de todo! =)

    ResponderEliminar
  4. Me encanta! Deja de tirarte para abajo con los caps que estan buenos

    ResponderEliminar