Cuenta Pau
Costo, pero por suerte lo logramos. Dos valijas cada uno.
Obvio que tres eran mías, y dos de Pedro, pero digamos que una es de él, porque
tuve que compartirle un poquito de espacio para que meta su ropa que compro de
invierno. Tuve que hacer un gran esfuerzo y tratar de meter toda la ropa de
verano en una, y en la otra meter algo que pude comprarme ahí. Seguramente me cobrarían
algo de más porque estaba pasada del peso permitido, pero bueno.
Habíamos llamado a nuestros padres, y comunicado de nuestros
cambios de planes, también pedimos si ellos podrían pasar a retirar por el
aeropuerto nuestras valijas de ropa de verano, que por suerte habíamos averiguado
y podíamos hacer tipo una encomienda con ellas, todo para nuestra comodidad. En
New York compraríamos ropa para ponernos adecuada a su clima.
Con todo ya hablado, organizado, con solo una valija para
los dos, nos sentamos a esperar para que nuestro vuelo sea llamado, el cual una
hora después se escuchaba ser nombrado por los altos parlantes. No levantamos,
y caminamos hacia la puerta.
Después de habernos acomodado en nuestros asientos,
y que todos los pasajeros se acomodara, el avión despego. Estábamos a pocas
horas de pisar un nuevo suelo, uno que siempre me gusto pisar, recorrer, mirar,
adorar.
Las horas pasaron, nuestro avión aterrizó y nosotros
bajamos. Pasamos a confirmar nuestros datos para poder retirar nuestra valija y
poder irnos al hotel que habíamos reservado por teléfono.
Necesitaba llegar y darme una ducha con urgencia, el vuelo
me había agotado, y quería descansar.
Estábamos bajando las escaleras, nos faltaba un escalón y podíamos
estirar el piecito para poder despedirnos de esta, cuando estábamos por hacer
ese pasito, un policía
Policía: you can join me please?
Y ahora que pasaba? Ya nos habían parado en el aeropuerto de
allá, y acá también?. El tipo estaba serio, no estaba vestido como un policía en
Argentina, este estaba de traje, anteojos negros, y un auricular que le salía por
detrás de su oreja. Raro. Daba miedo.
Antes de seguirlo necesitábamos saber a qué se debía de
nuestra presencia, pero como Pedro no podía ni hablar lo hice yo:
Pau: I pass
something? we need to?
El tipo no contesto. Solo nos miró, y volvió a repetir:
Policía: you can join me please?
No quisimos preguntar otra vez, así que solo lo seguimos. Como
sabemos acá la policía es muchísimo más brava que en nuestro país, y antes de
arriesgarnos a algo nos dispusimos a seguirlo.
Nos llevaron a una especia de oficina. Después de habernos
metido en un pasillo, seguido de otro y otro hasta cruzarnos con una puerta. Nos
hicieron pasar, había otros dos policías más, vestidos de la misma manera que
el otro. Se acercó uno de ellos hacia Pedro y le dijo:
Policía 2: Join me
Pedro se levantó, yo me levante pero el policía me dijo:
Policía 2: Only, you do not
Que estaba pasando acá? Porque no me dejaban pasar con él,
que hizo? no iba a dejarlo solo, me plante, y volví a intentar pasar, pero esta
vez el policía me grito volviendo a repetir lo mismo.
Policía 2: ONLY, YOU DO NOT
Me asuste, y me pare
en el lugar totalmente en un ataque de miedo. Escuche a Pedro que le dijo:
Pepe: NO LE GRITES!!
Policía 2: SHUT UP!!
Nos quedamos callados todos, y en el lugar. El policía empujo
a Pedro para dentro de esa oficina, dejándome a mí en la otra oficina muy
asustada.
LEAN EL SIGUIENTE..
No hay comentarios:
Publicar un comentario