Cuenta Pau
El dolor que sentía en mi pierna era indescriptible, sentía
como un fuego que me ardía demasiado, como lo calmo??. Estaba esperando a Pedro
con el hielo, tirada en la cama, con la pierna estirada, y con las manos
tapándome los ojos mientras que apretaba los dientes. Este pibe no venía más,
lo necesitaba cerca, quería tenerlo conmigo con o sin hielo.
Escuche la puerta, y pensando que era el, me saque las manos
de los ojos, y me senté contra el respaldo de la cama, pero cuando lo vi a mi
papa, parado junto a la puerta, y con esa cara que sabía para que venía, desee
nunca haberme levantado.
Volví acostarme, pero esta vez mirando el techo, no tenía
ganas de verlo, ni escucharlo, quería estar sola, o con Pedro, nada más. Pero no
tuve suerte, al parecer él tenía ganas de decirme algunas cositas.
Miguel: Así es como recibís a tu padre??
Pau: Yo te recibo como quiero!!
Miguel: A mí me hablas bien Paula, no soy ni tus amigas, ni
tu novio!!
Pau: Y?
Estaba enojada, enojada por todos sus desprecios, sus
faltas, su desamor. No tenía ganas de hablar con él, todavía me sentía dolida
por no cumplir el rol de padre.
Seguía mirando el techo, ni siquiera atine a
mirarle la cara, no quería tenerlo cerca, quería que se vaya. Respire profundo,
y le dije:
Pau: Si no tenes mas nada que decirme, ándate!
Y eso fue lo que hizo que lo sacara de quicio, empezó a los
gritos, me decía de todo menos linda, y porque??, porque le dije que se fuera??
La verdad que cada vez lo conocía menos a mí papa, ya no era la persona que
estaba conmigo, que me daba todo su cariño, y dormía conmigo cuando le tenía
miedo a las tormentas. Porque cambio tanto??, mientras mi mente hacía
preguntas, me desconecte de lo que me decía, hasta que volví a la realidad y
escuche lo que me decía:
Miguel: Que sea la última vez que me faltas el respeto, no
quiero que me trates con ese tonito de nena superada. Es hora de que crezcas
Paula, es momento que dejes de ver la vida de color rosa, no todo es así como
lo pensas, pero sabes que, YO, yo fui el que cometió el error, yo te tendría
que haberte criado de otra manera, no darte todo lo que hoy tenes, porque por
eso, ahora vos sos así como sos, una malcriada y caprichosa. Olvídate de todo
lo que venís teniendo hasta ahora Paula, se termina todo. Hasta acá llegue con
tus caprichos, hasta que no me respetes no vas a obtener más nada de mí, me
escuchaste???.
Escuchar eso me saco, que se piensa que lo material es lo
que necesito??, lo que me hace bien??, como se nota lo equivocado que esta,
como se nota que se olvidó de lo que es tener una hija:
Pau: Mas regalos??, más cosas materiales es lo que no voy a
obtener de vos?? Eso es lo que me estás diciendo que se corta???. Sabes qué??,
hace mucho dejaron de importarme esas cosas, hace mucho que deje de pensar en
algo que jamás voy a obtener de vos, hace mucho que te deje de sentirte mi
papa. Y si ya terminaste, ándate de mi cuarto!
Se fue sin decirme más nada, dándole un portazo a mi puerta,
y después de unos segundos le dio otra a la suya. Me contuve lo que pude para
no llorar, tenía que ser fuerte y dejar de pensar en mi papa, si él no me
quiere y siente que siendo así me hace bien, genial, pero yo no pienso seguir poniéndome
mal por él. Tengo que ponerme dura, y bien fuerte, ya bastantes veces fueron
esos momentos de mierda, y por más que cueste tengo que superarlo. Cerré los
ojos, y volví apretar los dientes, el dolor de mi pierna había desaparecido,
pero ahora sentía algo peor, el dolor de mi corazón.
Capitulo 3/5
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