sábado, 2 de noviembre de 2013

Capitulo 184


Cuenta Pau

Me había re dormido, y de no haber sido por los parlantes avisándonos que ya estábamos a punto de aterrizar no me hubiese despertado. Me acomode en mi lugar, desperté a Pedro, y luego de habernos abrochado los cinturones, nos dimos un besito diciendo:
Pedro: Buenos días mi amor!!
Pau: Hola!!

Nos dimos otro besito, y sentimos como el avión empezó a descender, mi estómago se revolvió todo, y una de calor me recorrió por todo el cuerpo. Sentí como la mano de Pedro tomo la mía, se la llevo a la boca, y luego de besarla, me dijo:
Pedro: Tranquila mi amor, no pasa nada!!

Le apreté más la mano, y le sonreí para disimular un poco el temor que me daba el sentir como el avión aterrizaba. Una especie de cosquillas se me hacía en la panza, y sentía que todo me daba vuelta. Miedo a las alturas serán??, bueno pero por suerte es solo unos minutos.

Una vez que el avión termino de aterrizar, tome a Pedro de las mejillas, y le susurre un “Gracias”, para luego besarlo, y después terminar de levantarme para ir a tomar mis cosas que habían quedado en el lugar que me correspondía. Ya con nuestras cosas, fuimos bajando del avión. En la puerta de la salida del avión estaba uno de los profesores que nos iban contando a medida que íbamos bajando, y en el final de la escalerita estaba la profesora, volviéndonos a contar. Ya con las cuentas listas, todos juntos, fuimos directo al micro que nos estaba esperando fuera del aeropuerto, y ahí volvimos a ser contado. Tantas veces nos tenían que contar??, pero bueno.

Subimos y nos sentamos en el micro, el cual nos llevaba directo a el hotel, y después de almorzar empezaríamos con los planes para el resto de los días que nos quedaban. Ni bien llegamos, nos fuimos directo a las habitaciones. No sé porque pero la vieja de la profesora se había empeñado dividirnos por pisos. Todas las mujeres arriba, y los chicos abajo. Era necesario???

Las habitaciones eran de tres personas, así como era sabido Zai, y Sofi eran mis compañeras de habitación. Nos acomodamos en las camas, arreglamos la ropa en cada armario, y luego de relajarnos un poco en la cama, y descansar aunque sea 5 minutos me dispuse a llamar a papa para avisarle que había llegado. Las chicas estaban haciendo lo mismo. Espere un tono, dos tonos, tres tonos y nada. Será que no hay señal???, no, no puede ser si a las chicas si las atendieron. Volví a marcar, una, dos, tres, y hasta una cuarta, pero nada. La tercera es la vencida no??, volví a marcar, pero esta vez ningún tono, fue directo al contestador. Una angustia sentí en el medio del pecho. Las chicas estaba hablando muy animadamente con cada integrante de su familia, y yo??, yo ni siquiera me pude comunicar con mi papa.

Veía como las chicas sonreían, y no pude hacer menos que sentirme bien por ellas, y por más que es feo sentir envidia, un poquito también había sentido. Porque ellas si pueden tener una familia y yo no??. En el teléfono me seguía hablando el contestador, y al sentir la mirada de las chicas sobre mí, simule estar hablando con mi papa:
Pau: Hola pa, solo era para avisarte que ya llegamos. Te quiero mucho.

Termine de decirlo con un nudo en la garganta a punto de largarme a llorar, pero sin decir más nada, me limpie las lágrimas, y le dije a las chicas que antes de comer me daría una ducha. Agarre algo de ropa, y me fui directo al baño. Abrí la ducha, y me deje caer ahí, largue todo lo que no pude frente a ellas. Me sentía tan rechazada por mi papa a veces, sentía que lo que me decía no era cierto, que las palabras que dijo al despedirme no eran reales, si tanto me amara, porque no me atiende el teléfono??,porque no me pregunta cómo estoy?? Porque no me llama?? Porque nunca lo veo???. Me trague las lágrimas que querían seguir saliendo, y todo ese dolor que siempre terminaba sintiendo. Me termine de bañar, me cambie y salí para reunirme con las demás.

Me sentía perdida, triste, no quería hacer nada. Tenía ganas de tirarme en la cama y dormir, pero no podía permitirme sentirme así, no hoy, ni tampoco en toda esta semana, tenía que disfrutar de mi viaje de egresado, tenía que estar feliz, contenta, tenía que ser fuerte y olvidarme por un momento todo lo que me pasa. Respire hondo, me maquille un poco, y salí al comedor donde ya todos estaban sentados esperando para el gran almuerzo. 

LEAN EL SIGUIENTE..

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