sábado, 5 de octubre de 2013

Capitulo 176


Cuenta Pedro

Al fin había llegado el día, después de tanto esperar ya nos encontrábamos arribando el avión con destino a Italia. Había venido toda mi familia a saludarme, mis hermanos, mi papa. Solo me faltaba mi mama, pero bueno no importa, yo sé que sea donde sea que este ella estaba acompañándome y despidiéndome también. El papa de Paula también había ido a saludar, cosa que nos sorprendió a todos, y aun mas ver lo cariñoso que estaba con ella, no la dejo de abrazar en ningún momento, y Pau estaba feliz de la vida, sabía que necesitaba de esos momentos con su papa, y que mejor que ahora no???.

Cuando el parlante con esa voz femenina llamo para ir abordar, note a mis hermanas emocionadas, y hasta mi viejo también. Era raro verlos así, se ve que se dan cuenta que ese nene que andaba en medias y con un micrófono por toda la casa haciendo el pasito de Axel Roce ya no existe, y que ahora creció. Mi hermana Sonia me lo dijo mientras me daba uno de esos abrazados fraternales, que casi me dejan sin aire. 

Abrace a uno por uno, y después de agarrar mi bolcito me fui encaminando para la pasarela que te conduce adentro del avión. Me pare justo ahí en la entrada, esperando con los brazos abiertos a Pau, sabía que necesitaba ese abrazo, se le notaba en la carita, y eso me mataba de amor.

Ni bien se me acerco, me abrazo bien fuerte, y me susurro:
Pau: Gracias!!

Solo bese sus labios, y así abrazos ingresamos al avión. Tomamos nuestras posiciones, que como se imaginaran fueron juntas. Acomodamos nuestros bolsos en el porta equipaje que había arriba nuestro, nos sentamos a esperar a que arranque, y que después de todo lleguemos a destino.

No habían pasado muchas horas. Creo que solo tres, de las cuales no paramos un momento. Gritábamos, cantábamos, golpeábamos los asientos, si podíamos nos parábamos y nos poníamos a bailar en el medio del pasillo, haciendo trencito, o simplemente caminando y tirándonos arriba de los que estaban tranquilos. Muchas veces fuimos llamados la atención, pero no nos importaba nada, nosotros seguíamos, y no pensábamos parar, vinimos a divertirnos no??...

En un momento nos apagaron las luces, y pusieron una película: “Linterna verde”, para que queremos ver esa película???, nosotros queremos joda loco,. Queremos gritar, no estar mirando una película que es la más embolante de todo el mundo, e incluso el universo. Me levante un poquito de mi asiento, y me asome hasta el lugar de Nan, si queríamos joda, joda íbamos a tener.

Le hicimos señas a Gus, y entre los tres arrancamos todo este descontrol. Nos subimos arriba de los asientos, y empezó el “Ataque sexy”. Levantándonos la remera, y desabrochándonos el cinturón íbamos a comenzar hacer un bailecito, pero a la vez cantábamos:
“Poneme música la puta que los pario
Poneme música la puta que los pario
Poneme música la puta que los pario”

Golpeábamos los asientos, el porta equipaje, mientras que los demás nos acompañaban con las palmas, y seguido después de los gritos al compás de nuestro cantito. Hasta los dos profesores se habían sumado a nuestro alboroto. Y pufff nos prendieron las luces, y nos pusieron música bolichonga.

COPADOOOOOOOOOOO

Todos parados, bailando, cantando, y vaya uno a saber qué. Ya se habían formado las parejitas de viaje, esos que nunca en su vida se dirigieron la palabra, pero que ahora los veías y parecían que se conocieran de toda la vida, y es más, hasta le hicieron un lavaje de estómago de lo tanto que le metían la lengua. Risas y más risas en todo ese ambiente. (Supongamos que está permitido hacer eso ehhh, porque sé que no se puede, imagínense que saltan, bailan, etc y el avión pierde la estabilidad??, ah re que no!!! jajaja Bueno, es muy fantasioso esto, y soy así, imagino muchas boludeces!!! By: mica)

Las horas seguían pasando, y todos ya estaban demasiados cansados, algunos ya estaban más o menos en el quinto sueño, y otros estaban ahí de empezar a entrar en él. Las luces estaban oscuras, Paula ya se había dormido, pero yo no podía, tenía un problemita, no sé si GRANDE, pero lo era.

Respire profundo para ver si se me pasaba, pero no había caso. Intente cerrar los ojos y dormir también, pero tampoco. Una presión no me lo permitía. Me estaba incomodando demasiado, que hago???

Baje mi vista a mis partes bajas. No otra vez nooooooo…

LEAN EL SIGUIENTE…

No hay comentarios:

Publicar un comentario