Cuenta Pau
Pau: El chachas HOY, te lo doy yo!!
Las palabras estaban de más, era más la necesidad que
teníamos de volver a estar juntos y disfrutar de trompita que otra cosa. No
hizo falta decir nada, simplemente demostrarnos lo que sentíamos. Sus labios
estaban posados en los míos, moviéndome muy lentamente, transformando esa unión
en un beso lleno de amor, de pasión, de ternura.
Beso que de a poco fue tomando intensidad, y ya no era un
beso tierno, era un beso totalmente descontrolado, se notaba la ferocidad que
había al sentir su lengua enredándose con la mía. El sentir como jugaban a una
guerra entre ellas dentro de nuestras bocas, como se mordían, como se
disfrutaban. Nos dejamos llevar, y así caímos sobre la cama, donde dimos rienda
suelta, y todo empezó:
Pedro: Te amo tanto amor, tanto…
Pau: Y yo a vos amor, muchísimo…
Esas palabras fueron las únicas dichas en ese momento. Las
manos de Pedro se posaron en el borde de mi remera y comenzó a subirla muy
despacito, hasta sacarla por completa, e hizo lo mismo con mi short. Solo
quedaba mi ropa interior, y aun el seguía con su bóxer de trompita. Lo miraba y
no podía no sentirme atraída por él, se veía muy sexi con ese animalito entre
las piernas, y que animalito ehhh!!!.. Estaba súper dotado, podría decirse que
de ahí podrían servirse muchas cosas, y justo ahora era momento de hacerlo.
Las manos de Pedro estaban posadas en mis pechos, y las
acariciaba sobre el corpiño, sabía que el quería ir mas allá, que quería sentir
como mis pezones se volvían duros, como de tanta excitación todo cambiaba de
forma, y estaban perfectos para ser probados. Los tocaba, y seguía tocando,
hasta que por fin tomaron la forma que él esperaba. Sus manos fueron a parar a
mi espalda, la cual acaricio, y luego fue directo hasta el ganchito, en solo
segundos y tenía todo mi frente al descubierto.
Su boca se adueñó de ellos, como también sus manos. Mientras
que con una mano acariciaba uno de mis pechos, su boca se encontraba en el
otro, mordiéndolo, chupándolo, le pasaba la legua alrededor de pezón, haciendo
que se pusiera bien firme y duro, perfecto para él, y con su mano lo apretaba,
estiraba, manoseaba. Yo estaba entregadísima, tanto así que la excitación, el
placer y la pasión se habían ocupado de mi cuerpo.
Como pude lo di vuelta, dejándolo recostado en la cama,
contemplándolo de pies a cabeza, mirando como Pedrito estaba en la cima, y a
pesar que me hubiese gustado tenerlo con trompita todo el día, ya no lo quería
así, quería verlo desnudo, quería verlo solo para mí, tal cual dios lo trajo al
mundo. Mis manos se posaron en su cintura, bien al borde del bóxer, y sin esperar
nada más, se lo baje, simple, sin espera, dejándolo en total descubierto.
No quería seguir esperando, quería que me invistiera de una
vez, quería sentirlo, quería probarlo. No había momento para previas, no había
momento para nada más que entregarnos el uno al otro ya mismo.
Me subí sobre él, esperando a que esté preparado para
entrar, pero el volvió a girar dejándome bajo de él. Y ahí lo sentí, entro sin más
espera, entro de una, firme y duro.
Entro haciéndome sentir las miles de
sensaciones que ya varias veces dije sentir. Se introdujo en mí de una forma brusca,
pero que era necesaria. Espero un momento para luego comenzar con las
investidas, esas entradas y salidas que comienzan lentas pero a medida que los
minutos van pasando van tomando velocidad.
Vaivenes rápidos, feroces, uno tras otro, sin respiro, sin
control. Lo sentí en lo profundo de mí ser, lo sentía perfectamente perfecto.
Amaba sentirlo, poder entregarnos, hacer el amor, amarnos a más no poder. Amaba
amarlo.
Aun mi cuerpo quería más, necesitaba más. Quería que
lleguemos al orgasmo juntos, quería que terminemos fundidos en esa cama a la
vez, y para eso necesitaba movimientos más rápidos, más fuertes, mas todo. Se
lo hice saber:
Pau: Mas Peter más…. Ahhh ahhh
Pedro: Ahhh Paula, no ahhh puedo mass ahh
Pau: Si, masssss ahhh
Con sus últimas fuerzas me dio más, las paredes temblaban,
la cama se movía, las patas de ella (la cama) rechinaban en el piso, y nuestros
cuerpos estaban a punto de llegar al orgasmo, solo faltaba un poquito más, un
último movimiento, y:
PyP: AHHHHHHH
Terminamos a la vez, acabamos juntos, pronunciando cada uno
nuestros nombres. Envueltos en una ola de placer, de satisfacción. Envueltos en
una capa de sudor, pero completos. Recostados en la cama, enredados en las
sabanas, abrazados, yo como siempre apoyada sobre tu pecho, y el acariciando mi
pelo, besándonos de una forma tierna, cálida y suave. Me sentía cansada, agotada después de haber
tenido ese encuentro con Pedro.
Las caricias de Pedro hacían relajarme demasiado, y que mis
parpados comiencen a pesarme, hasta que mis ojos se cerraron, y caí en un
profundo sueño.
Al otro día….
Cuenta Pedro
Trompita nos llevó a que nos volviéramos entregar una vez
más, a que hagamos el amor, donde no hubo previas, ni espacios, solo estuvo la
pasión y el amor. Volvimos a ser uno, a demostrarnos todo lo que sentíamos, a
disfrutar de esos momentos en donde solo nosotros podíamos sentir lo hermoso
que era.
Paula estaba cansada, se le notaba en los ojitos, y mis
caricias ayudaban bastante, tanto así que se durmió. Yo, por mi parte me quede
observándola por unos minutos, hasta que el sueño llego a mí, y me dormí.
Al otro día….
Dormía como un bebe. Sentía los brazos de Paula al redor de
mi cintura, pero había un ruidito que me estaba molestando demasiado. Abrí mis
ojos muy a mi pesar, y empecé a recorrer con ellos toda la habitación, hasta
terminar en el picaporte de la puerta. El picaporte se estaba moviendo, alguien
intentaba abrir la puerta, pero quién???, pensaba y pesaba, claro… Delfi se
despertó y quiere entrar.
Salte de la cama, y empecé a mirar por donde podía
escaparme. Escaparme dije???, dios en que estoy pensando, tengo que cambiarme e
ir a ver qué es lo que quiere mi prima.
Una imagen más bizarra que esta no había. Yo, en pelotas,
rascándome la cabeza con una mano, y tocándome las pelotas con la otra,
tratando de pensar que hacer. Mi mente estaba en blanco, ni un foquito se
prendía en mi cerebro, y claro, como se van a prender si era re temprano. LAS 7
DE LA MAÑANA. Pendeja de mierda, esta me las paga!!!1 como se va a levantar a
esta hora??? Yo la mato!!!!
Me quede callado, seguía parado en la punta de la cama sin
hacer nada, hasta que escuche la voz de Delfi decir:
Delfi: Porque cierran la puerta con llave?? A caso no saben
que hay personas que quieren entrar???
Mi mente pensaba para adentro: Se cierra para personas
molestas como vos no entren.
Delfi: Quiero entrarrrrr..
Que pesada. Háganme acordar que para la próxima que me digan
para cuidarla diga que NO.
Me senté en la cama, a esperar que Delfi se canse y vuelva a
su cuarto, pero no. Había pasado media hora, y el picaporte no dejaba de
moverse, tanto va a joder????.
Pasaron dos minutos, y no se escuchaba nada, se habrá
dormido???
Me acerque a la puerta, y trate de mirar por el agujerito de
la cerradura, pero ni bien lo pose ahí, otro ojo se posó en el mismo lugar, me
pegue un susto que hizo que saltara, y me llevara puesto la cama, y cayera al
piso, mientras que atrás mío se escuchó a Delfi decir:
Delfi: Yo sabía que estabas despierto…
LEAN EL SIGUIENTE…
No hay comentarios:
Publicar un comentario