Cuenta Pedro
Estaba llorando como un nene chiquito, verdaderamente
extrañaba demasiado a mi mama.
Paul apareció en todo ese momento y me contuvo, me hizo
muy bien hablar con ella y soltar todo lo que tenía adentro, aunque me dio un
poco de vergüenza que me viera llorando. Yo no soy de mostrar mis sentimientos
en frente de nadie, pero soy muy sensible.
En fin, Pau me contuvo y esa contención termino en
histeriqueo, y ese histeriqueo termino en un beso. Un beso que deseaba (vos
sabes cómo te esperaba, cuanto te deseaba, vos si lo sabes.. jajajaa no sé
porque, pero me acorde de esa canción. Estoy muy boluda últimamente!!) y de la
nada, ella se levantó y se fue, dejándome solo, atónito a la situación.
Quede como en shock, no sabía si ir a buscarla, esperar a
que vuelva o dejar todo ahí. Me debatían mis pensamientos, me hablaba y me
contestaba solo, era como si tuviese a dos personas más dentro mío opinando lo
que debía hacer, tipo cuando hay un angelito y un diablito vieron??, bueno pero
así no. Jajajaja eran personas buenas, que se peleaban entre el ir y el no ir a
buscarla.
Me decidí por ir a buscarla, el tema es que ya habían
pasado varios minutos, y pudo haber tomado cualquier dirección. Para dónde
ir??, estaba entre mi derecha y mi izquierda,
pensé… A ver Peter si vos tendrías que tirar al arco y meter gol, pero
el arquero está en el medio, para que lado tirarías???, emmmm, pensé y pensé
imaginándome la situación y dije:
La derecha. Así que me dirigí hacia mi
derecha, hice tres pasos y la encontré, estaba sentada en los escalones que te
dirigían a la terraza del colegio. Me acerque a ella y le dije:
Pedro: Porque te fuiste?
Pau: Porque tenía ganas de hacerlo!! (de mala forma)
Pedro: No empieces por favor, hace unos minutos estábamos
bien, porque ahora volves a contestar me mal?
Pau: Vos mismo lo dijiste.. Estábamos!! (remarcándolo)
Pedro: No te entiendo, porque sos tan bipolar?
Pau: Yo me entiendo perfectamente!!. Y sabes que no sé
porque lo soy, será que la vida me hizo así?
Pedro: Te hizo histérica, malhumorada, caprichosa, y
hermosa!! (le sonreí)
Ella me miro, sonrió y miro para abajo.
Pedro: No podes llevarnos bien?
Pau: Ya te dije que para mí no existís!!, no puedo
llevarme bien con una persona que no existe!!
Pedro: Porque siempre arruinas todo?, porque siempre
tiras a la mierda los buenos momentos?
Porque te cuesta tanto decir que te pasan cosas conmigo?.. A ver, decime
porque?? (elevando un poco mi tono de vos)
Pau: A mi bájame el tonito ehh!!!. Y no pienso
responderte nada!! (contestándome al mismo tono que el mío)
Pedro: Tanto te cuesta responderme?
Pau: Que queres que te diga??, que tiro todo a la mierda
porque no creo que existan los momentos felices, que arruino todo porque a mí
siempre me lo hacen y no puedo confiar en nadie, que me pasa exactamente lo
mismo que a vos??.. eso queres que te diga??
Pedro: Que dijiste?? (le volví a pregunta)
Pau: No te hagas el que no escuchaste, no pienso
repetirlo!!. Ahora déjame en paz!!
La tome del brazo, la traje hacia a mí y sin darle
permiso a que me diga algo la bese. Empezó con un beso tierno, el cual se
terminó convirtiendo en uno muy apasionado, no solo participaban nuestras
bocas, nuestros labios, sino que también nuestras lenguas se habían sumado a es
beso, las cuales jugaban de una forma muy salvaje, se divertían de una manera
inexplicable.
Seguíamos parados junto a la escalera, de apoco fui
corriéndome hacia la izquierda, así poder arrinconarla contra la pared, y
seguir con ese hermoso beso. Cada vez era mucho más intenso. Mis manos estaban
en la cintura de ella, pero la tentación me podía más y las fui bajando hacia
su cola, ahí las pose y nos la saque, al parecer a ella no le molestos, así que
seguimos con el beso, más que beso el chape.
Fui alejándome un poco de su boca, y baje a su cuello.
Ahí me quede un buen rato, disfrutando del hermoso sabor que su piel tenia,
sintiendo su perfume y subsionandolo suavemente. Creo que encontré su punto
débil, sentía como ella se estremecía, de repente las manos de ella agarró mi rostro
e hizo que volviera a su boca, ahí seguí por un bastante tiempo, hasta que ella
hizo lo mismo que yo le había hecho hace un rato atrás.
Sentí como subsionaba mi cuello, pero lo hacía de un
forma más salvaje, sentí como mordía mi piel, como la disfrutaba.
Seguimos así por un largo rato, besándonos, hasta que…
Cuenta Pau
Estaba perdida en mis pensamientos, me rondaba solo su
nombre Pedro, Pedro y más Pedro, todos mis pensamientos le pertenecían a él y
nada más que a él. Hasta que su voz hizo que saliera de ellos.
Él y sus preguntas me molestaban tanto. No había nada más
denso que un chabón preguntándote. Odiaba eso, no me gusta que me hablen cuando
no tengo ganas de hablar, cuando solo quiero pensar y ahogarme en mis
pensamientos. Pero él no lo entendí nunca.
Empezó con sus preguntas, las cuales le respondía de mala
forma y como era siempre terminábamos gritando. Una de esas preguntas que me
hizo fue porque no le decía que sentía lo mismo que el??, juro que me canso, y
sin darme cuenta le confesé lo que sentía. No puedo ser tan idiota, dije que no
lo haría y lo acabo de hacer, acabo de confesárselo, dije que no le dirigiría
la palabra y que hice??, le hable, dije que no existía para mí, y lo tengo
enfrente mío demostrándole, al responderle que si existe. No puedo ser tan idiota.
Definitivamente el corazón y la razón no iban a la par,
uno decía una cosa y el otro otra. Y mi inconsciente hizo que develara toda la
verdad, esa verdad que prefería ocultar para que el no crea que tenga poder
sobre mí, para que el no creyera que gano la guerra.
Fue así, como después de haberle confesado todo
terminamos besándonos, no fue un beso como los anteriores, este fue un beso… un
beso increíble, va más que beso un chape, que chape UN CHAPE. Nos estábamos
comiendo la boca mal, estaban participando casi todos mis órganos en ese beso,
me sentía como en las nubes. Me sentía rara. No quería apartarme de ese beso, y
no lo hice, seguimos bastante rato. Sus manos estaban en mi cintura, pero fueron
bajando hasta posarse en mi cola, pensé en sacárselas, pero perderíamos el
clima y no quería que eso pasara, así que lo deje.
Seguíamos besándonos, ni siquiera nos separamos para
tomar aire. Hasta que el lo hizo, pero
no fue para tomar aire, fue para bajar de mi boca a mi cuello y ahí quedarse
por vario minutos. Yo?, yo lo disfrutaba, al parecer ese era mi punto débil,
sentía que me estremecía, sentir sus labios húmedos, rosar con mi piel, y que
subsione muy suavemente lograba sensaciones nunca antes vividas. Mientras él
estaba en mi cuello, yo jugaba con su pelo, hacia rollitos en mis dedos y a la
vez lo despeinaba.
Lo necesitaba de nuevo en mis labios, así que no lo dude
y lo tome de su rostro llevándolo nuevamente a mi boca, y seguir con lo que ya veníamos
haciendo. Seguíamos comiéndonos la boca, los labios ya me dolían, pero no iba a
dejar de hacerlo, lo seguiría hasta que no dé más.
Baje a su cuello, e hice lo
que él me había hecho, al parecer le encantaba, empecé a besarlo más
brutalmente, mordiéndolo.
Deje de lado su cuello y volví a su boca. No paramos de
besarnos en ningún momento, seguimos hasta que se escuchó el timbre de que las
primeras dos horas se habían terminado.
Nos separamos de golpe, nos miramos y
nos sonreímos, me tomo por la cintura otra vez, y me dijo al oído:
Pedro: Me encanta esta Paula, la que demuestra lo que en
verdad siente, y yo te voy a demostrar que conmigo vas a conocer la felicidad.
Pau: A mí también me gusta este Pedro. (le di un pico)
Pedro: Hace tan solo dos días te conozco y ya causas
tanto en mí, juro que muria por estar así con vos!
Pau: A si?
Pedro: Si, y espero que podamos seguir conociéndonos más,
sin peleas, ni agresiones.
Pau: Tal cual, pero vayamos despacio si?
Pedro: Como vos quieras.. (me dio un pico)
Pau: Y si volvemos?, creo que nos van a estar buscando y
no quiero más problemas!!
Pedro: Si, tenes razón.
Volvimos hacia el salón, ahí se encontraban sentados Zai
arriba de Hernán y arriba de la mesa Sofi y Tomy. Estaban charlando, cuando
notaron nuestra presencia giraron y…
Cuenta Pedro
Fuaaaaaa, nunca había besado tanto a una persona en mi
vida, nunca me habían dado esos besos. Eran únicos. No paramos en ningún momento, reparábamos
nuestro propio aire, lo compartíamos.
Sonó el timbre de que el recreo había comenzado, después
de la charla que tuvimos con Pau, en la que decimos ir despacio y tratar de no
pelear volvimos al salón, ahí se encontraban los chicos, al parecer tenían una
charla muy divertida, se notaba porque reían a carcajadas, pero pararon de reírse
cuando notaron nuestra presencia, voltearon y al vernos nos dijeron…
LEAN EL SIGUIENTE
No hay comentarios:
Publicar un comentario