viernes, 25 de julio de 2014

Capitulo 229

Cuenta Pau

Justo en el lugar donde lo había frenado se encontraba una de todas las entradas que la playa tenia, así que agarrándolo fuerte de la mano lo lleve hasta allí. Empezamos a bajar los escalones hasta por fin tocar la arena. Me agarre de la barandilla, y me desate los cordones de las zapatillas, mientras que Pedro al verme se dignó hacer lo mismo. Una vez descalzos y con las zapas en las manos, nos fuimos metiendo más en la playa, hasta casi llegar a la orilla del mar.

Abrazaditos, juntitos, caminando bajo las estrellas e iluminados por la luna, mojábamos nuestros pies en el agua, a decir verdad estaba helada, pero nada más tierno y romántico que esto no?. Ninguno hablaba, solo escuchábamos los sonidos que ese lugar nos transmitía, esa paz, y esa relajación que nos llenaba por completo.

Mi plan no era ese, no era pasar por un momento cursi, yo quería un poco más de acción, mas movimiento, sentir la adrenalina correrme por el cuerpo. Sin darme cuenta, Pedro había detenido el paso, y enfrentándose a mí me dijo:
Pedro: Y mi sorpresa?
Pau: Todavía falta un poquito más!

Seguimos caminando, hasta que la que freno el paso fui yo. Era momento de darle su sorpresa. Lo mire y le dije:
Pau: Te acordas cuando una vez hablamos de nuestras fantasías?

Pedro me miraba desconcertado, así que sin dejar que pregunte, ni responda nada seguí:
Pau: Esta es una de las mías. Muero de ganas de que hagamos el amor acá, en la playa. Queres?

Su respuesta fue automática. Se abalanzo sobre mí, y me beso. Mis manos apretaban sus mejillas tratando de obtener más de su boca, mientras que el me sostenía fuerte de la cintura. Besándonos a orillas del mar, con la brisa despeinándonos y llenándonos de arena, pero nada importaba estando con él. Nos alejamos de la orilla y nos fuimos hasta los médanos, donde después de habernos sentado, yo sobre el  seguimos con los besos. Hoy seria yo quien lleve el mando, seria yo quien dirigiría todo ese hermoso momento. Lo recosté sobre la arena, y me acomode bien sobre él. Deje que mis labios recorrieran cada centímetro de su cara. Bese suavemente sus cachetes, sus ojos, su nariz. Mordí sus orejas, y seguí con su cuello. Bese ambos lados, mordisquee y disfruté de su piel sensible. Quería marcarlo, quería dejar bien claro que ahí estuvo PAULA CHAVES, y así lo hice.

Mis manos se habían metido por debajo de su remera, tocando así su pecho, su cintura, sentir lo perfecto que era mi lugar, ese pecho que tantas veces me contuvo, y estuvo cuando lo necesite. Le saque la remera, y seguí mi camino de besos. No hubo lugar donde se haya salvado de ellos.

Mis manos estaban como locas. Necesita sentirlo, necesitaba seguir disfrutando de él. Necesitaba sentir su piel. Los dedos de él, habían empezado hacer contacto con mi piel, después de tantos minutos de haberlos tenido quietos, y comenzó hacer su parte. Acariciaba mi cintura, amagaba con sacarme la remera, pero nunca lo hacía, hasta que tome la decisión de hacerlo yo misma. Me la saque y la hice a un lado, dejando a la vista de sus ojos mi torso desnudo que ya tanto conocía.

Seguimos con los besos, cada vez eran muchísimos más intensos. Ninguno de los dos daba más, ninguno de los dos aguantaba estar sin el tacto y contacto del otro. Me levanto, y me deshice de mis jean, y de mi ropa interior. Me senté sobre su panza y deje que solo se diera cuenta de lo excitada que estaba. Mi intimidad estaba demasiado mojada, y tanto así que se lo demostraba al lugar en donde había quedado sentada.

Las manos de Pedro estaban agarradas de los cachetes de mi culito, y lo apretaba, y acariciaba, mientras devoraba mi cuello. Con mis manos trate de desabrocharle el pantalón, y poder ver esa cosa que llevaba entre las piernas. Por lo que se sentía ya estaba demasiado elevado, listo para ser probado.

Cuando al fin se lo saco, armamos algo improvisado con nuestras prendas para que él pueda volver a recostarse y poder comenzar la acción. No importaba ni el lugar, ni tampoco si alguien nos veía, ni si la arena nos molestaba, lo único que importaba y teníamos en mente era cumplir con mi fantasía. Hice un rápido recorrido de besos desde sus labios, hasta su amiguito. Lamí, chupe y succiones un poco de su excitación. Lo metí bien profundo dentro de mi boca, y luego de sacarlo me posicione, haciendo que ingresara bien profundo dentro de mí. Era inexplicable lo que sentía teniéndolo dentro mío, sabiendo que ya no éramos dos personas, sino que éramos uno, dándonos amor y disfrutando de una hermosa y loca fantasía en una playa.

Continuara...


Hola, acá les dejo un capitulo. Perdón por no subir las semanas anteriores, una colgué y la otra salí, así que bueno, acá les dejo este! Si mañana no salgo les subo otro, pero no sé, hasta hora salgo con mis amigas, así que bueno besos, y contenten…

viernes, 11 de julio de 2014

Capitulo 228

Cuenta Pau

Ven cuando digo que él es mi todo? Que no sé qué hacer si no lo tengo conmigo? Que lo AMO con toda mi alma, mi corazón y mi vida? Seguíamos abrazados, no tenía intenciones de moverme de su abrazo, y al parecer el tampoco. No sé con exactitud cuánto tiempo habremos estado así, lo único que sabía era que la paz que me transmitía era única y lo que necesitaba. Estaba demasiado cómoda, pero como era de esperarse, la falta de comida en mi organismo se estaba haciendo notar, y mi panza empezó hacer ruidos, a lo que Pedro dijo:

Pepe: Mmmm, me parece que alguien tiene hambre, no?
Pau: Un poquito..

Pepe: Solo un poquito?, a mí me parece que más que un poquito ehh!!
Pau: Bueno, un poquito mucho puede ser. Jaja

Pepe: Entonces vamos a levantarnos y vayamos a darle de comer algo a tu pancita si no, mira si me quiere comer a mí? Jajaja
Pau: No seas bobo! Jaja

Pepe: Que tenes ganas de comer?
Pau: Mmm. No sé, pastas quizás? O pizzas? O ir al Mc que esta acá a unas 15 cuadras. Que decís?

Pepe: No tengo ganas de caminar 15 cuadras, peroooo, tengo antojo de Mc. Así que vamos!

Nos levantamos de la cama, nos cambiamos, ambos con jean, remerita y zapatillas, y nos fuimos. Caminábamos de la mano por momentos, y por otros abrazaditos. 

Llegamos al Mc (sinceramente no se si hay Mc ahí, pero bueno como es una novela con pura imaginación todo se puede no? Así que síganme la corriente! Jaja), y fuimos directo hacer nuestro pedido. Como siempre, yo con mi McNifica, y el con el TripleMc agrandado. Nos sentamos en los silloncitos y nos dedicamos a comer. Entre bocado y bocado hablábamos de lo bien que la estábamos pasando, pero en un momento:

Pepe: Gorda, te parece si vamos volviendo?
Pau: Ya? Todavía no termine de comer gordo!

Pepe: No me refiero irnos del Mc, sino que de acá, de punta cana! Que decís? O tenes ganas de quedarte unos días mas?

La pregunta de Pepe me dejo pensando, pero saben qué? Sí, quiero volverme. Ya una semana acá hace que extrañe mis cosas, pero eso no era lo que más me importaba, sino que el volver a tener que cruzarme con esa mujer, me tenía mal. No quería volver a verla, no quería tener que pasar por un momento incomodo, no quería arruinarme mis vacaciones. Así que después de unos minutos de quedarme reflexionando le dije:
Pau: Creo que 7 días fueron suficientes, así que sí. Cuando nos volvemos?
Pepe: Te parece ir a sacarlos los pasajes mañana y ver para cuando tienen fecha?

Pau: Me parece perfecto.

Seguimos comiendo, y una vez terminado los dos, nos dirigimos hacia la puerta para pedir nuestros helados, que obviamente si no me comía un McFlurry no me iba a ir. Como gorda que soy, y amo el chocolate me pedí el de chocolate cadbury con salsa de chocolate, mientras que Pedro con salsa de dulce leche y de oreo. Empezamos a caminar hacia el hotel, pero faltando unas 3 cuadras, frene el paso, obligándolo a el, hacer lo mismo. Lo mire a la cara, y note que tenía un poquitito de dulce de leche en sus labios, me acerque y se lo quite con la lengua. Y le dije:
Pau: Tenias dulce de leche..
Pepe: Ah sí? Vos tenes chocolate en el cachete.

Se acercó y me paso la lengua por donde supuestamente tenia manchado. Cuando se alejó, me sonrió. Me volví acercar a él, y le dije:
Pau: Tenes dulce de leche en la nariz

Me acerque y se la chupe, haciendo que le sacaba su manchita, y el siguió:
Pepe: Y vos en los labios.

Se acercó y me beso. Beso que yo seguí. Beso que se volvió apasionado. Beso que no quería corta. Beso que te cortaba la respiración, y que sentías morir. Cuando nos separamos por la falta de aire me dijo:
Pepe: Ahora estas perfecta, ninguna manchita en ningún lado.

Seguimos caminando, agarrados de la mano. Mientras nos acercábamos al hotel se me ocurrió algo, y ese algo incluía no volver al hotel, así que lo volví a parar y le dije:
Pau: Tengo idea!!! Vamos a la playa?
Pepe: A la playa? No se puede meter al mar a esta ahora Pau!
Pau: Y quien dijo que quería mojarme?
Pepe: Y entonces que queres hacer?
Pau: SORPRESAAAAA..

Continuara...

Si tengo más de 5 comentarios en el blog mañana subo 1 capitulo, si tengo 10 subo 2 capítulos, así que bueno, está en ustedes!

Besitos!!

sábado, 5 de julio de 2014

Capitulo 227

Cuenta Pau

No podía creer, que hacia acá?. Todas las lágrimas que caían por mis mejillas dejaron de salir y una bronca tremenda recorrió mi cuerpo. Me aleje de ella lo más que pude, y note en su cara asombro, me miraba y notaba como se iba acercando a mí, hasta que hablo:
Alejandra: Estas bien?

No le respondí nada, simplemente me volví alejar y luego me fui corriendo, dejándola sola en el lugar donde hace solo unos minutos había estado llorando.

Camine lo más rápido que mis piernas me permitían, y volví al hotel, donde seguramente Pedro estaba esperándome y con demasiadas preguntas, preguntas de las cuales no quería contestar, solo necesitaba que me abrace, que me rodee con sus brazos y nunca me suelte. Subí las escaleras corriendo. Uno, dos, tres, cuatro, cinco pisos. Mi corazón estaba que se me salía del cuerpo, mi cuello latía a más no poder, y gotas de sudor, mezcladas con algunas lágrimas que todavía habían quedado por mi cara. Abrí la puerta de la habitación, y no lo vi. Pedro no estaba.

Donde estaba?, porque todo tiene que salir mal hoy?. Me tire en la cama, y volví a llorar. Algo peor iba a pasarme?, porque si era así, por favor que alguien me lo diga así ya empiezo a sufrir con anticipación. Me abrace a la almohada, y me deje vencer por el sueño. Mi cuerpo, mi mente y mi alma estaban demasiados cansados para seguir.

Horas más tarde…

Me desperté por un dolor de cabeza insoportable. Sentía como me latían los costados. Puntadas muy fuertes en los oídos, y sentía como si mis ojos se me hundieran para adentro (Si alguien vivió este dolor, se imaginara lo horrible que es, así que bueno). Me puse de costado y note que Pedro había vuelto. Me tenía rodeada con su brazo por mi cintura. Me miraba directo a los ojos. Me acerque más a él, y apoye mi cabeza en su pecho. Necesitaba tanto esto. Sentí que volví a respirar, y sin dudarlo le dije:
Pau: Te extrañe.

El beso mi cabeza, y me abrazo más fuerte, no me dijo nada, solo respiraba y besaba mi cabeza una y otra vez. Volví hablar:
Pau: Perdoname. Necesitaba estar sola.

El seguía sin hablarme. Y yo como era de esperar largue todo lo que venía acumulando en mi cabeza:
Pau: Tu pregunta de ayer me puso mal. Mira si el futuro no nos quiere juntos?, que voy hacer sin vos?

Su mano que estaba en mi cintura, subió hasta mi mentón y lo levanto. Haciendo que lo mirara y por fin hablo, diciendo:
Pedro: Nunca nada, ni nadie nos va a separar mi amor, y sabes porque? Porque yo te amo, tanto como sé que vos me amas a mí. Y por más que solo seamos unos pendejos de 18 años, solamente nosotros sabemos lo que es nuestro amor, y lo que podemos llegar a vivir.
Pau: Y si el destino no lo quiere así?
Pedro: Y si el destino no lo quiere así, voy a luchar cielo, mar y tierra para que cambie las cartas y nos vuelva a unir.
Pau: Te amo tanto mi amor, tanto, tanto, que mi vida sin vos no sería nada.
Pedro: Y yo te amo así de igual de tanto que vos a mí!

Me deje llevar por el momento tierno, me olvide todas esas lagrimas que habían caído por mi rostro, me olvide de esa mujer que me había dado la vida, y del mundo entero, me olvide del futuro que se nos venía encima, y hasta de mi nombre. Cuando estoy con Pedro nada es igual a lo que vivía hace instantes, todo cambia, y todo lo que era normal se convierte en totalmente extraño, en algo que solo nosotros vamos a conocer, en algo que solo nosotros sabemos llevarlo, en algo que solo AMOR es posible llamarlo. El amor que siento hacia PEDRO ALFONSO.

CONTINUARA…

Acá les dejo otro capítulo, no pensé que iba escribirlo, pero bueno salió, y acá lo tiene! COMENTEN porfis!

Mica

Capitulo 226


Cuenta Pau

Al otro día…

Mi mal humor podía contra todo. La falta de sueño había logrado revolucionar mis hormonas, así que se imaginaran como estaba no??. Cualquier palabra, ruido y hasta podría decir suspiro también me molestaba. Era un día de: No me mires, no me hables y ni te digo de ni me toques. Típica minita cuando don Andrés se da por visitarla, pero hoy era distinto, ni andes, ni Agustín, ni Martin habían venido a visitarme, solo era mi mal humor y yo.

Había intentado levantarme, pero no, mejor me quedaba en la cama. Tenía a Pedro dándome vueltas como nene de tres años. Me rompía las pelotas. Porque mierda no se va mejor?? Tanto le cuesta dejarme sola? Tranquila?. Y si Paula, es hombre que pretendes esperar de el??

Lo veía tirarse en la cama, saltar, acercarse, mirarme a los ojos y cada dos segundos preguntarme. “¿Te pasa algo?”. Y yo con esa cara de orto, diciéndome por dentro: “No idiota, simplemente estoy así porque tengo ganas” Era necesario hacer esa pregunta idiota, y no una, sino mil veces?. Quería estar sola, quería poder cerrar los ojos, olvidarme del momento de ayer, de esa pregunta y poder dormir como si nada, pero no, como la Paula vueltera, y perseguida que soy me era imposible. Ya cansada de escucharlo, me levante de la cama, me puse las ojotas que estaban en la esquinita y me fui, sin decirle nada, sin importarme nada. Así sin nada mas con mi presencia me fui de esa habitación e incluso del hotel.

Empecé a caminar. Camine y camine sin mirar nada más que mis pies sobre la arena. Casi ya estaba atardeciendo. No sabía con exactitud cuan alejada estaba de mi “casa” simplemente necesitaba ese momento de soledad, de encontrar, podría decirse que mi paz. Ya hacía una semana que estábamos con Pedro de vacaciones, y creo que en parte mi angustia era eso, el estar lejos de todo lo mío, de mi casa, de mi cama, de mis amigas, y aunque muy en el fondo no quiera admitirlo, lejos de mi papa. La lejanía, y la pregunta de anoche me tenían mal, muy mal. Me deje caer en la arena. Flexione mis rodillas, cerré los ojos y deje que mi cabeza quedara sobre ellas. No quería llorar, pero fue imposible impedirlo. Cayo una, dos, tres e infinitas lágrimas, una tras otra. Ya me había olvidado de ese “No voy a llorar”, ya no me importaba, necesitaba liberar mi angustia, y mejor que hacerlo llorando no?.

Me puse a pensar en la vida que me espera, mejor dicho, en el fututo. Y es futuro no quiere que Pedro y yo estemos juntos?, y si todo lo que veníamos viviendo hasta ahora mañana se desmorona? Y si lo pierdo? Y si no escucho nunca más un “Te amo”? y si nunca más siento sus caricias? Sus besos? Sus abrazos? Y si ya no existe el mi vida? Que voy hacer sin pedro?. No me imagino mi vida sin él?. En qué momento me volví tan independiente de el? Donde quedo esa Paula dura, individual, independiente que era? Donde quedo esa mina fría donde nada le importaba?? Dónde? Dónde?? Que alguien me diga dónde?

No me di cuenta, pero mi llanto se había vuelto incontrolable. Me sentía TAN mal. Tan confusa. Tenía mucho miedo, muchísimo. Me aferre a mis piernas, lo más fuerte que pude, y tanto fue así que sentía como se iban acalambrando. Me limpie las lágrimas, no quería llorar más, pero no podía. Volví a reposar mi cabeza sobre mis rodillas, y tratar de olvidarme aunque sea un poquito, pero nada. Hasta que sentía que unas manos se posaban en mi espalda, y me acariciaban.

Me di vuelta, asustadísima y me encontré con una señora, mejor dicho con ELLA. Que hacia acá?, porque tenía que aparecer justo ahora?? Ya me había arruinado bastante mi vida, que pretendía? Terminarla por completo??

Me aleje de ella, no quería que me toque, no quería sentirla cerca. No quería nada de ella, no quería nada de esa persona que según mi sangre dice que es mi mama.

CONTINUARA…

Hola que tal?. Cómo andan? Bueno como verán, el finde pasado que prometí que subiría, no lo hice, así que bueno pido perdón!. Hoy les dejo solo este, que espero les guste! En si iba a ir por otro lado la historia, pero bueno, no sé porque mientras escribía se me ocurrió esto! Comenten, porfis! Y si alguna quiere la nove y no se la paso, pidamela que la anoto en la listo! (Hice renovación)

Mica